¡Bienvenidos a este mi blog!

Debí comenzarlo hace un mes aproximadamente (básicamente cuando iniciamos clases), sin embargo debido a una maldita bacteria pasé mis primeros meses del 7mo semestre cual zombie, sin inspiración, y sobretodo energía y salud suficiente como para escribir algo interesante.

En fin, dejaré de aburrirlos con mis múltiples achaques de viejita y les platicaré un poco sobre el tema que trataré en este espacio. Aunque el título dice mucho: “Cuz love is all you need” (como la canción de los Beatles), en realidad quiero analizar este sentimiento tan recurrente en la vida de los seres humanos desde un punto de vista algo cómico.

Mi objetivo es que perciban las locuras y enfermedades mentales que algunas veces vivimos, sentimos, afrontamos, y sufrimos, todas y cada una de ellas en nombre del AMOR, o de aquel sujeto al cual tenemos como pareja y se supone: amamos.

10.18.2010

¡Brinca, salta y corre!

Tarde lluviosa, los padres habían lejos, se habían ido a una comida (se dan cuenta como muuuuchas historias suceden cuando los padres se van por ahí!? Jajajaja mucho cuidado!!! ). Así que nuestros protagonistas estaban casi completamente solos en casa de ella, únicamente la hermana buen pedo en el cuarto opuesto de la casa… y como en todas nuestros cuentos algo tiene (forzosamente) que pasar…

Siendo de familia muy conservadora, además de mujer, la chica tenía prohibido subir a sus “amigos/pareja/cualquier individuo del sexo masculino por más gay que fuera” al segundo piso de su casa, pero como toda pareja un poco… bueno ya saben cómo estaban no?!, el punto es que decidieron desobedecer las reglas de la casa y subieron al segundo piso, pasaron por la sala, la saludaron: “Hola sala”, y se metieron directamente al cuarto de ella.

Ya ahí dentro las cosas subieron de tono, las ropas cayeron, los besos… bueeeeno, se los dejaré a su imaginación porque este blog maneja otros asuntos…  Total, ahí estaban el par, bien entrados en su asunto cuando de pronto se escucha la puerta principal, habían llegado sus papas (¿¡Por qué pasa el tiempo tan rápido cuando uno se divierte!?).

¡Se levantaron en chinga! Regresó la ropa, los susurros típicos de: “córrele!”, “Vístete” y “no mams!” fueron oídos por las paredes del cuarto, y en menos de un minuto ya estaba todo perfecto… claro! Sólo faltaba esconder al novio…  en ese momento las escaleras que estaban fuera de la ventana, pegadas a la pared de la casa para subir a la azotea se iluminaron igual que en película.

Y justo como lo imaginan, así fue; el pobre sujeto se salió por la ventana, se colgó de la escalera, llegó a la azotea y recorrió por ahí la casa hasta el otro extremo (justo al cuarto de la cuñada que daba al fraccionamiento y no al jardín).

-¡Hey, hey, cuñis, ayuda!- susurró el chico. La otra pobre pegó un grito, que luego tuvo que disimular, y se acercó a la ventana a ayudar al pobre hombre, finalmente éste logró saltar a  la pequeña jardinera de la cuñada y de ahí esperar un par de minutos a que los papás ya no estuvieran en la planta baja… pasaron esos minutos, pudo dar un salto más, meterse un buen golpe, y salir corriendo de la casa.

-Hija,¿no va a venir tu novio?- se escuchó en el segundo piso de la casa.
-Si papi, no tarda en llegar.- contestó la chica mientras se arreglaba el cabello frente al tocador.

Cinco minutos después sonó el timbre… después de salir por la ventana, trepar una escalera, recorrer la casa por la azotea, saltar al balcón de la cuñada, meterse un golpe y correr media privada… lo mínimo que le debían era un vaso de agua y un beso de despedida (o bienvenida, no?).